Revisar un contrato de franquicia no implica ser abogado, sino comprender qué estás comprando, las obligaciones que te pueden exigir y las condiciones para salir si algo no funciona. Este conocimiento es fundamental para proteger tu inversión con criterio y evitar firmar sin entender los riesgos.
Por ello, es clave que analices con atención el contrato para tomar decisiones informadas y tener claro cómo actuar ante posibles conflictos, garantizando así la seguridad de tu inversión y evitando comprometerte a ciegas.
Imagina que estás sentado frente a un documento de 40 páginas lleno de términos que no usas todos los días. La tentación es confiar en que "todo está bien" porque la marca te gustó. Pero ese documento define cuánto pagarás, qué te pueden cobrar de más, si alguien más puede abrir junto a ti y qué pasa si quieres salirte. Un contrato de franquicia no se "lee"; se audita con mentalidad de negocio.
Esta guía te ayuda a identificar las cláusulas clave de forma ordenada, sin necesidad de un título en derecho, pero sí con el rigor que merece tu dinero.
Tres principios que te ahorran la mayoría de los problemas
Antes de entrar a cláusulas específicas, hay tres ideas que, si las aplicas desde el inicio, cambian por completo cómo enfrentas cualquier contrato de franquicia.
Tu objetivo es tomar decisiones informadas, no redactar cláusulas
Tu trabajo aquí es contestar tres preguntas con calma: ¿pago o no pago?, ¿firmo o no firmo?, y si firmo, ¿qué puede salir mal y cuánto me cuesta?
Si desde la primera llamada sientes presión ("tienes que decidir hoy porque mañana se cierra la oportunidad"), tómalo como información sobre cómo opera esa marca. Un franquiciante con buenas prácticas generalmente acepta revisión completa, preguntas incómodas y negociación razonable—aunque esto puede variar según el franquiciante y las condiciones del mercado.
Lo que cuenta es lo que puedes probar
Promesas verbales, presentaciones bonitas, "te lo mando después"... nada de eso te protege si algo sale mal. Lo que importa es el contrato firmado, los anexos completos, la versión vigente con fecha clara, los acuses de recibo por correo y la evidencia de que te entregaron la información precontractual a tiempo.
En México, la mejor práctica es que la Circular de Oferta de Franquicia (COF) se entregue con al menos 30 días hábiles de anticipación. Es importante saber que, a diferencia de Estados Unidos donde el FDD (Franchise Disclosure Document) es obligatorio por ley federal, en México no existe un requisito legal federal para entregar documentos de divulgación precontractual—la COF es una práctica voluntaria promovida por la industria. Precisamente por eso, documentar esta entrega resulta fundamental para tu protección jurídica. Pide el acuse por correo, guárdalo con sus metadatos y verifica la marca registrada en Marcanet del IMPI. Si la franquicia opera también en Estados Unidos, consulta el USPTO.
Identifica los riesgos que pueden costarte caro
Una franquicia se gana o se pierde en cuatro bloques: cobros (regalías, fondo de publicidad, mínimos, penalizaciones), territorio (exclusividad real o condicionada), soporte (capacitación, visitas, tiempos de entrega de insumos) y salida (terminación, cesión, no competencia).
Cuando una obligación diga "a criterio del franquiciante", tu pregunta debe ser: ¿cuál criterio exactamente, cómo se documenta, en cuánto tiempo responden y qué pasa si ellos no cumplen?
Cómo tomar decisiones seguras antes de firmar
El error más caro es firmar por prisa. Y una vez que pagas, tu poder de negociación se reduce drásticamente.
Perspectiva
Una de las cosas que más me llama la atención cuando hablo con futuros franquiciatarios es que suelen sentirse intimidados frente a un contrato de franquicia, casi como si necesitara ser abogado para entenderlo. Sin embargo, lo que realmente importa es identificar de manera clara los elementos críticos que afectan tu inversión. Muchas veces, quienes leen estos contratos con una mirada estratégica descubren detalles relevantes que ni siquiera estaban en su radar, y eso cambia por completo su perspectiva sobre el negocio.
En mi experiencia en Franquify, he visto que la verdadera protección está en documentar todo y cuestionar lo que no entiendes, no en memorizar tecnicismos legales. El entorno en México es particular, porque no existe una obligación legal federal de disclosure, así que la responsabilidad de diligencia recae mucho más en el inversionista. Al final, leer un contrato de franquicia siendo no abogado no es solo posible, sino necesario, y hacerlo con una mentalidad crítica puede marcar la diferencia entre una buena inversión y un gran dolor de cabeza.
Durante las primeras 48 a 72 horas, usa esta lógica simple. Detén el proceso si no tienes el contrato y sus anexos técnicos completos, si hay contradicciones evidentes o si faltan validaciones básicas como el registro de marca, poderes notariales o jurisdicción clara. No se negocia a ciegas ni con promesas verbales.
Pide aclaraciones por escrito cuando algo esté ambiguo, incompleto o marcado como "pendiente". Siempre con fecha límite de respuesta. Y solo avanza cuando todo cuadre, puedas comprobar los números y cada obligación importante tenga evidencia detrás.
Trata la decisión como un proceso estructurado. Pedir documentos, rechazar cambios "de palabra" y documentar todo te separa del inversionista que firma sin entender lo que está comprando.
Plantilla para solicitar documentos
Plantilla para pausar la firma
Tu checklist de primera lectura
En la primera pasada no intentes entenderlo todo. Haz un escaneo inteligente para ubicar lo que más impacta tu dinero, control y riesgo.
Empieza por la carátula y datos generales: fecha, versión, marca, partes involucradas, domicilios y vigencia del contrato. Después revisa quién firma y con qué facultades—valida poderes y acta constitutiva. Ubica las tablas de dinero: inversión inicial, canon, regalías, fondo de publicidad, mínimos, penalizaciones, garantías. Y asegúrate de que los anexos estén completos: manual operativo, territorialidad, proveedores obligatorios, cronograma de apertura.
Pon especial atención a las definiciones. Ahí es donde se esconden los problemas: términos como "a criterio del franquiciante", "condiciones de mercado" o "razonable" son focos rojos si no están acotados.
Usa un sistema de semáforo para priorizar y escalar lo crítico con tu abogado:
Regla de oro: si faltan anexos, hay referencias cruzadas sin contenido o te dicen "eso se entrega después", detente. Lo que llega "después" casi nunca llega limpio.
El método FIRMA: cinco aspectos clave para tu revisión
El método FIRMA te da estructura para revisar con enfoque de negocio: Fechas, Información, Riesgos, Modelo financiero y Alcance de obligaciones. No sustituye asesoría legal, pero te ayuda a detectar focos rojos rápido.
F — Fechas y validez legal
Antes de discutir cláusulas clave, confirma que estás frente a un documento vigente y con validez legal. Revisa la fecha de última actualización y versión (pide confirmación por correo de que "esta es la versión vigente"), que los anexos estén completos y fechados, quién firma y con qué facultades, y el registro de marca en IMPI.
La ley aplicable y jurisdicción también importan: si operarás en Guadalajara pero el contrato te manda a litigar fuera del país con costos a tu cargo, ese riesgo es real y financiero.
I — Información que debes verificar
No te quedes con brochures o presentaciones. Si vas a invertir, pide evidencia concreta.
Como mínimo razonable, solicita estados financieros del franquiciante (idealmente auditados, aunque no todos los tienen disponibles), un resumen de la unidad modelo con ventas mensuales promedio, ticket promedio, margen bruto, nómina y renta típica. También necesitas el desglose completo de inversión inicial y capital de trabajo por concepto, acceso al manual operativo (con NDA si aplica), políticas de capacitación, soporte técnico y suministro con tiempos de respuesta, y la lista actualizada de franquiciatarios con datos de contacto.
Cómo validar sin hacer auditoría: Habla con franquiciatarios—idealmente cinco: dos "buenos", dos "promedio" y uno que haya salido. Visita una unidad en operación y, si puedes, usa un consultor local para revisar renta, aforo y costos típicos de tu zona. Si el franquiciante te bloquea el contacto con franquiciatarios o solo te permite hablar con "casos estrella", eso no deberías ignorarlo.
R — Riesgos y señales de alerta
Hay cláusulas que suenan "estándar" pero pueden comprometer seriamente tu negocio si algo sale mal.
Entre las más peligrosas están la terminación anticipada unilateral sin derecho a corregir (sin "plazo de subsanación"), las penalizaciones automáticas altas sin relación con daños reales, la compra forzada a proveedores exclusivos sin controles de precio ni salida por incumplimiento, la exclusividad territorial ambigua o condicionada "según criterio del franquiciante", y el arbitraje forzoso en el extranjero con costos a tu cargo.
Filtro práctico: si detectas dos o más riesgos severos, no sigas negociando por tu cuenta. Busca un abogado con experiencia en franquicias y decide con evidencia, no con presión.
M — Modelo financiero
Un contrato sano debe estar alineado con el modelo financiero. Asegúrate de que el contrato especifique claramente el canon de entrada (monto, qué incluye, si es reembolsable y cuándo se paga), las regalías (porcentaje o cuota fija, sobre qué base—ventas netas o brutas—, periodicidad y mínimos), el fondo de publicidad (porcentaje, si es nacional o local, reglas de uso y reportes), la inversión inicial desglosada y el capital de trabajo recomendado (idealmente 3 a 6 meses de operación, aunque varía según el giro).
También revisa las fórmulas de ajuste: ¿cómo suben las cuotas, insumos o tecnología? ¿Lo decide el franquiciante a su criterio, se ajusta por inflación, hay tope, te avisan con anticipación? Y no dejes de pedir el punto de equilibrio mensual más datos de unidades comparables.
Como marco de referencia en México—aunque los rangos varían según giro, tamaño de marca y poder de negociación:
A — Alcance de obligaciones y soporte
Evita frases vagas como "apoyo permanente" si no hay entregables medibles. Lo que importa es lo que puedes exigir: horas de capacitación con modalidad, temario y fechas; asistencia en apertura especificando qué hace el franquiciante en sitio y cuántos días; soporte postapertura con número de visitas, mesa de ayuda y tiempos de respuesta; SLA de suministro con tiempos, estándares de calidad y penalizaciones si no cumplen; y condiciones claras de renovación (incluyendo si existe renovación automática), costos de salida y derechos de uso de marca tras terminación.
Si las obligaciones del franquiciatario son extensas pero el soporte no tiene fechas, responsables ni indicadores, el franquiciante se queda con la mayoría de las cartas.
Cómo detectar lenguaje problemático
No necesitas hablar "abogadés", pero sí reconocer lenguaje que abre la puerta a discrecionalidad o contradicciones.
Cuando veas "a criterio exclusivo del franquiciante", tradúcelo a límites concretos: qué lo activa, cómo se documenta, en cuánto tiempo responden. Si dice "sujeto a disponibilidad", aclara qué pasa si no hay stock, si existe proveedor alterno y qué penalización hay si se cae tu operación. Si aparece "en términos razonables", exige métricas: tiempos, montos, estándares, quién define y cómo se prueba.
Para cazar contradicciones en cinco minutos: cuando algo esté definido ("ventas netas", "territorio", "incumplimiento grave"), busca dónde se usa esa palabra en pagos, sanciones y terminación. Si la definición dice una cosa y el cobro usa otra base, ahí está el hueco.
Para cada cláusula importante, aplica este checklist mental: ¿Quién hace qué? ¿Cuándo? ¿Cómo se mide? ¿Qué evidencia lo prueba? ¿Qué pasa si no se cumple? Si falla una de esas preguntas, no es "legalismo"; es riesgo operativo.
Cómo negociar cambios de manera formal
Negociar sin orden se vuelve una discusión eterna. Convierte cada hallazgo en una solicitud formal y mantén control de versiones. Marca cada punto como alto, medio o bajo según el impacto en tu inversión, flujo de efectivo, capacidad de operar y opciones de salida.
Control de versiones: Guarda todo con nombre y fecha claro: "Contrato_Marca_v4_2026-02-24.pdf". Si hay cambios, pide versión con control de cambios o resumen de qué cambió y por qué.
Plantilla para solicitar cambios
Cláusulas clave que merecen atención especial
Exclusividad territorial
Una exclusividad "bonita" en la presentación puede volverse humo si no está aterrizada. Exige un límite geográfico exacto para tu territorio exclusivo (polígono, radios, colonias o mapa en anexo), un plazo definido (12 a 24 meses con renovación por desempeño), criterios objetivos para mantenerla (ventas mínimas, cobertura, estándares operativos), revisión anual con indicadores predefinidos, y un mecanismo compensatorio si el franquiciante coloca otra unidad que te canibaliza.
Un ejemplo de redacción práctica: "El franquiciatario tendrá exclusividad en el territorio del Anexo II (mapa y coordenadas) por 24 meses. La exclusividad se mantendrá si cumple estándares operativos y alcanza ventas mínimas del Anexo III. La evaluación será anual y documentada. Si el franquiciante autoriza un punto adicional dentro del territorio, se activará el remedio del Anexo IV, salvo incumplimiento acreditado."
Terminación del contrato
Aquí es donde más se pierde dinero cuando las cosas van mal. Exige aviso formal por escrito con medios válidos de notificación, plazo de subsanación proporcional (15 a 30 días para faltas corregibles), plan de corrección con entregables y fechas, y terminación anticipada por mutuo acuerdo con liquidación clara de inventario, adeudos, derechos de uso de marca y datos.
Un modelo de cláusula: "Salvo incumplimientos graves definidos en [cláusula], la parte afectada notificará por escrito el incumplimiento, otorgando [X] días para subsanar. La subsanación se acreditará mediante [evidencias]. Si no se subsana, podrá iniciarse la terminación conforme a [pasos]."
SLA para insumos críticos
Si dependes de insumos, tecnología o logística del franquiciante, el SLA es tu cinturón de seguridad. Debe incluir tiempos máximos de entrega (por ejemplo, 48 horas hábiles), estándares de calidad y tolerancias, penalizaciones si no cumplen (créditos, reposición), opción de proveedor alterno tras incumplimientos documentados, fórmula de ajuste de precios con tope referenciado a inflación, y auditorías periódicas para validar precios y servicio.
Protección de tu flujo de efectivo
Muchos franquiciatarios truenan no por falta de ventas, sino por cobros inflexibles cuando el negocio todavía está arrancando.
Lo que a veces puede negociarse incluye un calendario de pago con periodo de gracia (3 a 5 días hábiles sin penalización), mínimos escalonados que suban por etapas (meses 1-6, 7-12, 13-24), derecho de auditoría equilibrado para ambas partes, y revisión anual de cuotas con índice claro y aviso previo. La disposición a negociar estos puntos varía según la marca y tu perfil como inversionista.
Ejemplo: "Mínimo fijo de regalías equivalente al X% de ventas promedio de la unidad modelo, aplicable a partir del mes 7; meses 1-6 con mínimo reducido o sin mínimo." Esto no es regateo; es administrar riesgo en la etapa más frágil.
Cesión y transferencia
Tu salida (venta o cesión) es parte del negocio. Si el contrato permite que el franquiciante "vete" sin criterios claros, puedes quedarte atrapado. Pide plazo máximo de respuesta (15 a 30 días), criterios objetivos del cesionario (solvencia, capacitación, no competencia), costos razonables con tope justificado, y negativa con causa documentada y mecanismo de revisión.
Confidencialidad y no competencia
Las restricciones post terminación deben proteger la marca sin bloquearte la vida. Revisa que el plazo de no competencia sea proporcional al giro (evita plazos excesivos que podrían considerarse abusivos), que el territorio esté acotado a un radio real alrededor de tu ubicación, que la definición de confidencialidad sea una lista cerrada (manuales, recetas, software, proveedores estratégicos) y que existan plazos claros de devolución o destrucción de información con constancia por escrito.
Solución de controversias y arbitraje
La cláusula de solución de controversias define cómo se resuelven los conflictos si las cosas se complican. Revisa si el contrato establece arbitraje obligatorio, mediación previa, o acceso directo a tribunales. Si el arbitraje es en el extranjero, calcula el costo real de defenderte: viajes, abogados locales, traducciones y tiempo. Negocia sede en México o neutral, reparto equilibrado de costos y derecho a medidas cautelares locales si hay urgencia.
Documentación precontractual en México
Aquí no se trata de ganar un pleito; se trata de no quedar desprotegido si algo se tuerce. Tu meta es tener evidencia clara de qué te entregaron, cuándo y en qué versión.
La evidencia digital más sólida incluye correos con metadatos (fecha/hora, remitente, adjuntos) y respuesta de acuse, PDFs fechados (idealmente firmados electrónicamente con herramientas como DocuSign o Adobe Acrobat Sign), y comprobantes de envío como enlace de data room, historial de firma o registro de descargas.
Modelo de acuse
Si no cumplen: Reitera por escrito lo pendiente, pausa firma y pagos, documenta la negativa, valida por fuera con franquiciatarios o consultor, y si persiste, considera cambiar de marca. La opacidad antes de firmar rara vez mejora después de que pagas.
Diferencias clave entre México y Estados Unidos
En Estados Unidos existe el FDD (Franchise Disclosure Document) regulado federalmente con 23 ítems obligatorios y requisitos estrictos de disclosure previo. En México no existe una ley federal que obligue a entregar documentos de divulgación precontractual—no hay un equivalente legal del FDD. La Circular de Oferta de Franquicia (COF) es una práctica voluntaria promovida por asociaciones de la industria, no un requisito de ley. Por eso, la calidad y cantidad de información que entregan los franquiciantes varía significativamente, y tu propia diligencia resulta aún más importante.
Ajusta la jurisdicción y arbitraje a tu operación real: si operas en México, negocia ley aplicable y jurisdicción en México, o una sede razonable con costos equilibrados.
Respecto a plazos y disclosure, si el contrato viene de Estados Unidos y aquí no te entregan un paquete equivalente, pide cláusulas espejo donde lo que prometen comercialmente viva en anexos verificables. Y verifica la marca en ambos países: IMPI para México y USPTO para Estados Unidos.
Ejemplo práctico: Si vas a operar una marca estadounidense en Monterrey, pide disputas atendibles en México o sede neutral, derecho a medidas cautelares en México si hay urgencia, y marca protegida en IMPI.
Tipos de contrato: cuál te conviene
Antes de enamorarte del concepto, compáralo contra tu realidad: presupuesto, ciudad, tiempos, tolerancia al riesgo, y si vas a operar tú o contratar a un gerente. Si estás explorando franquicias de Alimentos y Bebidas en México o Estados Unidos, plataformas como Franquify te permiten comparar datos de inversión y estructura de pagos antes de entrar a negociar.
Señales de alerta y escala de severidad
Además del semáforo, usa una escala de severidad para decidir si negocias o te sales. Te ayuda a no normalizar cláusulas peligrosas.
Cuando un punto te salga severidad 4 o 5, no lo trates como detalle legal: es riesgo de negocio. Y si hay dos o más así, escálalo a asesoría legal con prioridad.
Tu modelo financiero en una página
En 60 a 90 minutos debes poder ver si el negocio aguanta con tus supuestos y con los cobros del contrato. Pide un resumen (o hazlo tú) con estos campos obligatorios:
Cómo validar: Concilia los cobros del contrato vs. el modelo (regalías, fondo de publicidad, tecnología, mínimos), corre un escenario pesimista (por ejemplo, ventas 20-30% abajo del caso base—el porcentaje apropiado depende de tu giro y mercado), revisa sensibilidad de renta y nómina. Si el modelo no aguanta sin supuestos muy optimistas, reconsidera la inversión.
Poner inversión, regalías, fondo de publicidad y supuestos operativos lado a lado evita que te gane el pitch de ventas. Herramientas como el comparador de Franquify te ayudan a filtrar opciones que embonan con tu presupuesto y tolerancia al riesgo antes de invertir tiempo en negociaciones.
Cómo medir el cumplimiento de ambas partes
Tu contrato debe traducirse a entregables medibles. Si no se puede medir ni probar, en la práctica no se puede exigir.
Tus primeras 72 horas: paso a paso
Este calendario es para cuando el franquiciante te aprieta el tiempo pero tú no quieres firmar a ciegas.
Día 0-1: Solicita formalmente el paquete precontractual con acuse. Guarda PDFs con nombre y fecha, conserva metadatos.
Día 1-2: Escanea el contrato (20 minutos), marca con semáforo, llena tu tabla de cláusulas y lista tus 3 "no negociables".
Día 2-3: Arma un resumen ejecutivo para tu abogado: una página con tus 3 riesgos principales, tus 3 preguntas clave y tu escenario pesimista del modelo financiero. Pide presupuesto y tiempos de revisión.
Día 3-7: Negocia por escrito los puntos prioritarios, registra respuestas y controla versiones. Si no hay avances o hay negativas en temas de severidad 4-5, decide si te retiras.
Mantén un registro cronológico mínimo: fecha, remitente, tema, documento/versión, respuesta y estatus. Esto evita "malentendidos" y te protege si el proceso se alarga.
Checklist para tu revisión
Un buen checklist no es "para cumplir". Es para decidir y para llevar un expediente ordenado al abogado.
Guarda el checklist con evidencias adjuntas (correos, anexos, capturas de IMPI) en carpetas organizadas: /Marca/Fecha/Versión.
Cómo registrar entrega y firma de forma segura
No es paranoia; es prevención. Cuando hay conflicto, el primer pleito suele ser "cuándo se entregó qué" y "qué versión firmaron".
Usa correo con sello horario más acuse de recibo, firma electrónica con historial (DocuSign, Adobe Acrobat Sign), y si es firma autógrafa, obtén acuse físico con firma, fecha y nombre de quien recibe, más digitalización inmediata. Mantén respaldo doble: nube más disco local con control de accesos.
Ejemplo real: un franquiciatario evitó una discusión de "ese anexo no existía" porque conservó el correo con metadatos y el PDF firmado electrónicamente donde el anexo venía listado. No ganó por "tener razón"; ganó por poder probarlo.
Distingue hechos de promesas comerciales
Hay frases típicas que suenan bien pero en franquicias se convierten en evidencia o en humo. Tu trabajo es convertir marketing en pruebas.
Cuando escuches "éxito garantizado", pide desempeño documentado de unidades (mínimo 12 meses) que sea replicable, no solo el caso estrella. Recuerda que ninguna franquicia puede legalmente garantizar resultados financieros específicos. Valida con llamadas a franquiciatarios y visitas a operaciones reales.
Cuando te digan "esto no se negocia", pide la política por escrito y pregunta qué sí han ajustado antes (plazos, subsanación, SLA, mínimos escalonados, condiciones de vigencia).
Para verificar promesas de éxito, solicita un resumen de desempeño de unidades piloto con fechas (ventas, margen, ticket), contactos verificables de franquiciatarios (no solo los recomendados), y haz una validación rápida: visita de unidad, revisión de reseñas y coherencia con tu renta y nómina local.
Si la marca es rígida y además te carga el riesgo (severidad 4-5), úsalo como criterio para buscar otra opción.
Cómo trabajar eficientemente con tu abogado
Tu abogado rinde más si llega con orden. Entrégale el paquete precontractual completo con evidencia de entrega y fechas, el contrato y anexos ya marcados con semáforo más tu tabla de cláusulas, un resumen ejecutivo de una página con tus 3 prioridades y 3 dudas clave, y tu modelo financiero con escenario pesimista.
Acuerda entregables desde el inicio: primero una opinión rápida go/no go para tu decisión inmediata, y después (si vale la pena) un dictamen a fondo con redacciones sugeridas. Esto controla tiempo, expectativas y honorarios.
Situaciones comunes y cómo resolverlas
Si el arbitraje es en el extranjero, haz un cálculo simple: ¿cuánto te costaría viajar, pagar abogado local, traducciones y tiempo? Si defenderte te cuesta más de lo que puedes aguantar, esa cláusula no es "legal"; es un arma de presión. Deja constancia por correo de tu postura y de la respuesta del franquiciante.
Herramientas y pasos clave para elegir
Compara franquicias con filtros de inversión, tipo de contrato y soporte desde el inicio. Haz preguntas incómodas desde el día uno: "¿entregan paquete precontractual?", "¿cuántas aperturas y cierres tuvieron?", "¿qué sí han negociado antes?". Centraliza documentos y versiones en una carpeta organizada por fecha.
Si estás en etapa de investigación (México o Estados Unidos) y quieres bajar la incertidumbre antes de llegar al contrato, ayuda trabajar con información transparente: rangos de inversión, regalías, fondo de publicidad y disponibilidad territorial. En franquicias de Alimentos y Bebidas, un enfoque curado como el de Franquify te evita perderte entre opciones que no embonan con tu presupuesto, ciudad o estilo de operación.
Recursos confiables para consultar
- IMPI: Consulta marcas en México: marcanet.impi.gob.mx
- USPTO: Consulta marcas en Estados Unidos: uspto.gov/trademarks
- Asociación Mexicana de Franquicias: Guías, eventos y directorios (valida siempre trayectoria y actualidad de la información)
- Consultores sectoriales: Para validar números, proveedores y referencias en campo
Si quieres profundizar con un enfoque práctico sobre qué pedir, cómo comparar y qué significa cada cobro, las guías de Franquify cubren diferencias de documentos, territorialidad y estructura de regalías para franquicias de A&B en México y Estados Unidos.
Mantén tus documentos actualizados
Valida siempre la última versión del contrato y anexos (fecha y versión). Guarda copias fechadas y respaldadas en nube y local. Si la negociación se extiende, pide confirmación de cambios normativos o contractuales y solicita versión actualizada antes de firmar.
Esta guía no sustituye asesoría personalizada. El marco legal y las prácticas de mercado pueden cambiar, así que antes de firmar, revisa tu caso con un abogado con experiencia en franquicias y verifica la información vigente.
En conclusión
Leer un contrato de franquicia como profesional (sin ser abogado) significa pedir pruebas, comparar, negociar y documentar. Lo que no quede por escrito, medible y sustentado, no te protege. El riesgo real se controla con evidencia, método y atención al detalle—para que no tires tu dinero en promesas huecas.